Rubén Vásquez
Si utilizas al enemigo para derrotar al enemigo,
serás poderoso en cualquier lugar a donde vayas”.
Sun Tzu
La llegada de Trump al segundo periodo al frente de
la presidencia de Estados Unidos, ha provocado un
giro indiscutible en la forma de hacer política, que
conduce a la derechización de las naciones en función
del interés neocolonial.
La guerra psicológica ha sido utilizada en el conflicto de
Colombia desde la década de los años sesenta, hasta los
actuales momentos. La paramilitarización de las regiones
y el desarrollo del terrorismo de Estado, como práctica
institucional que aún perdura, tiene en su esencia la
transformación de esta a una nueva escala; la Guerra Cognitiva
no es un fenómeno nuevo pero tampoco completamente
antiguo.
Actualmente enfrentamos un fenómeno muy relevante, el
Big Data, las narrativas y las palabras clave utilizadas para
desinformar y despolitizar a nuestros pueblos. La conquista
y dominación del cerebro humano abre un nuevo campo de
batalla, que erigen las nuevas amenazas a la paz la seguridad
y defensa nacionales.
La derechización en Latinoamérica tiene lugar en los cambios
de derroteros políticos en Argentina, Bolivia, Ecuador,
Honduras y Chile donde se han empleado las diferentes
tácticas cognitivas que interfieren en el pensamiento de las
personas, hasta revertir procesos de cambio y alternativas
distintas al decadente modelo capitalista.
Es importante tener claro que uno de los objetivos del
ciberfascismo es aislar al individuo, para hacerlo incapaz de
construir alternativas desde la diferencia y unir esfuerzos y
luchas, encaminadas a contener el asedio al nuevo proyecto
humano civilizatorio.

La amenaza del imperialismo sobre los pueblos de
Latinoamérica y el Caribe no debe verse como un problema
local, sino como una agresión geoestratégica que trasciende
a Venezuela y Colombia. Occidente insiste en su política de
volver a hacerse del dominio y explotación de los pueblos
del Sur Global, y en ese objetivo la Guerra Cognitiva juega
un papel fundamental.
Por tanto, la naturaleza de la guerra ha cambiado en un
momento en que las narrativas globales buscan imponerse
como verdades únicas, por lo que es necesario encarar los
grandes desafíos que impone la política a construirse para el
combate comunicacional.
La batalla de ideas recobra y revitaliza su papel fundamental
de contención a la Guerra Cognitiva y el desmonte del
eurocentrismo y la colonialidad del poder. Son y serán las
ideas, el pensamiento emancipador hasta la militancia digital,
las que contribuyan a generar espacios contra hegemónicos
y antiimperialistas.
La batalla hoy estará en desmontar la idea que se quiere
instalar, de que no hay alternativa al capitalismo y que busca
deslegitimar a los proyectos de cambio y emancipatorios en
nuestro continente.
Es importante tener las ideas de Bolívar, Martí, el Che, Camilo
Torres, Fidel Castro y demás héroes de Nuestramerica,
para construir un polo de desarrollo del pensamiento
latinoamericanista, como un nuevo espacio de civilización,
que podrá representar al mundo común de los pueblos del
Sur global.
La lucha por el pensamiento libre y la batalla de ideas por
la verdad será la principal arma contra la mentira imperial.
La táctica del pueblo organizado, educado y consciente que
cumple con su papel en la historia.
