
Saludamos a la población del Catatumbo, el nororiente y todo el pueblo colombiano que resiste y se prepara para confrontar el intento de imposición de un régimen autoritario y fascista.
Como lo expresábamos en agosto, a pocos días de haberse consumado el fraude electoral que impuso a De la Espriella como presidente de Colombia, la estrategia contrainsurgente y el terrorismo de Estado continuarían, e incluso incrementarían su actuar criminal con descaro y subordinación total a los intereses del decadente imperio de los Estados Unidos.
La configuración de un entramado terrorista desde el gobierno colombiano va evidenciando su objetivo de desplazar y asesinar regiones enteras con el fin de posicionar en ellas enclaves narcotraficantes y mineros administrados desde Washington. Para ello se reencauchan viejas estrategias de terror, falsos bombardeos, destrucción de casas campesinas, montajes judiciales y falsos positivos. Todo esto con el servicio de desinformación y ocultamiento de la verdad ofrecido por las grandes empresas de comunicación, que se encargan de falsear la realidad, encubrir y desinformar para intentar mantener la impunidad.
Es claro el contubernio y cooperación que existe entre las Fuerzas Militares del Estado (FFMM) y la banda narcoparamilitar Frente 33, disidencias de las antiguas FARC. No se explica de otra manera que esta banda se campee libremente por las calles de Tibú y zonas periféricas del municipio de El Tarra, sin tener ningún tropiezo con los militares que patrullan el territorio. Curiosamente, cuando aumenta la militarización en la región con el envío de más soldados, incrementan los bombardeos contra las viviendas campesinas.
El imperio norteamericano ordena y el gobierno colombiano obedece. Pretenden con su plan contrainsurgente acallar la resistencia popular del pueblo catatumbero, auspiciando bandas mercenarias narcoparmilitares, enviándolas como punta de lanza a infundir terror, masacrar y desplazar comunidades enteras, con el propósito de «limpiarle» el territorio a las multinacionales para que estas se roben las riquezas de nuestro país. Vieja fórmula de la tierra arrasada.
Todo este repertorio de prácticas viene empacado bajo el encubrimiento, la falsedad y el engaño difundidos a través de medios corporativos de comunicación propiedad de los megarricos, aliados subsidiarios del saqueo y el despojo de los territorios. Estos medios esconden la verdad y manipulan la realidad para intentar la garantía de la impunidad.
Desde el Ejército de Liberación Nacional nos mantenemos intactos en nuestras convicciones, nuestra decisión de confrontar al Estado y la construcción de un país soberano, condición indispensable para alcanzar la paz con dignidad y bienestar para las mayorías. Seguiremos combatiendo desde múltiples frentes a ese intento de régimen lacayo que intenta desarrollarse en Colombia.
Ante el aumento del terror militar y paramilitar desde el Estado. Llamamos al pueblo a mantenerse unido, en resistencia y lucha popular, en defensa de la vida y el territorio, en contra del capitalismo e imperialismo norteamericano. Nuestra mayor garantía es la historia, que ya nos ha enseñado que cuando actuamos juntos y decididos, hemos triunfado ante enemigos que parecían muy fuertes, pero fueron derrotados. Porque un pueblo decidido a luchar es indestructible.
¡Colombia… para los trabajadores!
¡Ni un paso atrás… liberación o muerte!
Frente de Guerra Nororiental
Comandante en Jefe Manuel Pérez Martínez.
Montañas del Nororiente
Octubre 23 de 2026
