Anaís Serrano
El sionismo, un viejo proyecto capitalista que se disfrazó de judío para
mitificar las apetencias imperialistas, continúa tratando de imponer
“la paz por la fuerza”, desatando su violencia genocida contra toda la
humanidad, valiéndose del apoyo económico y militar estadounidense,
y de la OTAN.
Luego de asesinar cientos de miles de palestinos y
palestinas, torturarlos, secuestrarlos y desplazarlos
por la fuerza, con casi total impunidad, alentó la
incursión en Venezuela y el pasado 28 de febrero de
2026 atacó a la República Islámica de Irán, utilizando la falacia
de la Guerra Preventiva.
Tras casi ocho décadas de enclavarse en Asia Occidental, ni
Israel ni sus aliados parecen haber entendido a los pueblos
islámicos árabes, ni mucho menos a los persas. Es difícil saber si
los ciega su visión eurocéntrica o su soberbia pseudorreligiosa,
pero sea cual fuere la razón, resulta evidente que no perciben
el peligro de esta operación para sus propios intereses. Las
declaraciones de Donald Trump y Netanyahu, en la que
expresan su creencia de que asesinando al Ayatolá derrotarán
al pueblo iraní, solo confirman que la ignorancia es atrevida y
que la soberbia es una pésima consejera militar.
La cultura persa
En Irán viven cerca de cien millones de habitantes, de los que
más del noventa por ciento son musulmanes, convergen en él la
historia de varias etnias y pueblos antiguos minoritarios con la
milenaria civilización persa, consolidada a lo largo de la historia
en el Asia Occidental ocupando, además, el territorio más grande
y diverso de la región, con una ubicación geoestratégica y una
inmensa riqueza petrolera y mineral. Que además de ser el
centro espiritual de más de 200 millones de creyentes del Islam
Chií y una potencia tecnológica y militar, es también el líder
indiscutible del Eje de la Resistencia.
Estos datos someros, sirven para entender que si bien cualquiera
sabe cuándo comienza una guerra, pero nadie puede predecir
exactamente cómo ni cuándo terminará, una guerra contra Irán,
aún cuando la ejecuten genocidas poderosos y expertos, es aún
más impredecible y peligrosa.
Sin duda los impactos de esta agresión se sentirán de inmediato en
la economía mundial, particularmente en el mercado petrolero,
por eso Estados Unidos debía asegurar primero el suministro
de petróleo venezolano. Sin embargo, también comienza a tener

graves consecuencias militares para los países agresores, Tel Aviv
y otros territorios ocupados por Israel están siendo fuertemente
atacados, al mismo tiempo que las bases estadounidenses,
consulados y demás instalaciones norteamericanas han sido ya
impactadas por Irán.
Así mismo, comenzaron a pagar las consecuencias las
monarquías árabes que, durante décadas, se prestaron para
la construcción de Bases Militares y operaciones militares
imperialistas desde sus territorios. Las mismas que a pesar de
algunos discursos, han permitido el genocidio en Palestina y
que no atendieron a las advertencias iraníes.
¿Qué oculta la cortina de humo?
En Washington, las movilizaciones y las críticas a Trump,
servirán para continuar tapando las peligrosas consecuencias de
la apertura de los archivos de Epstein, pero los riesgos reales para
Europa y EEUU pueden acelerar la crisis interna, hasta límites
verdaderamente peligrosos para la Casa Blanca.
Aquel Donald Trump orgulloso del 4 de enero del 2026 que
anunciaba el éxito supuestamente sencillo de su operación para
secuestrar al presidente Nicolás Maduro, contrastó con el que,
en su reciente Discurso sobre el Estado de la Unión, tuvo que
admitir imponer una medalla a uno de los muchos oficiales que
resultaron gravemente heridos en esa operación, y el que hoy
advirtió que “puede que se pierdan las vidas de valientes héroes
estadounidenses y que haya bajas en este ataque a Irán”.
El criminal bombardeo que causó la muerte a más de 50 niñas en
la escuela de Minab, en Irán, el asesinato del Ayatolá y varios
altos mandos militares iraníes, demuestra que no comprenden
lo que el martirio significa para el pueblo musulmán y más
aún cuando éste se alcanza en pleno Ramadán.
Batalla por la humanidad
Esta supuesta “victoria temprana” es potencialmente un error
mortal para el imperialismo, que ha declarado la guerra a la
humanidad. Las respuestas ya han empezado a sentirse en toda
Asia Occidental y, según expresa el comunicado de la Guardia
Revolucionaria Islámica, la respuesta más fuerte a Israel y
Estados Unidos apenas está por venir.
Irán es hoy la primera línea de defensa de la humanidad, al
ser vanguardia de la lucha antiimperialista. La operación
‘Promesa Verdadera 4’, puede ser el fin del imperialismo, pero
pase lo que pase los próximos días, es claro que una vez más
subestimaron a los pueblos, a la Revolución Islámica de Irán y
al Eje de la Resistencia. Más allá de los cálculos geopolíticos, el
futuro del mundo está disputándose en las tierras de Darío y
del Ayatolá Alí Jamenei.

