compártelo

Karina Pacheco

En la jungla de cemento todos viven al día y con la premura
del tiempo y, en medio del caos la urbe se vuelve un completo
despelote, que además de caótico en varios sectores la basura
pulula, porque todos empuercan, pero muy pocos limpian.

Uno de los sectores más concurridos, pero a su vez más
“temido” de la jungla de cemento es el centro, donde
resaltan los ojos coloridos de las alas de la mariposa
de hierro, pero también sobresale el peligro del
robo, el caos de la marcha apresurada de los transeúntes y
porque no decirlo, también destacan las calles atiborradas
de basura, porque el transeúnte ensucia, pero jamás limpia
o por lo menos se abstiene de tirar sus desechos.

En medio del caos y de la marcha acelerada de los transeúntes
sobresale sobremanera el rechinar de las desgastadas ruedas
de un mini contenedor de basura, que sobre ruedas y rodeado
de escoba y pala, es empujado por hombres y mujeres que
con overol y guantes de carnaza recorren día y noche el
centro de esta jungla, tratando de que no se vea tan sucia y
caótica. Aunque es una loable labor y un trabajo honrado, no
falta el que los mire con desprecio o desdén y que cuando
los siente cerca se cambie de acera.

Jaime es uno de tantos del los llamados ‘Escobitas’, que
se encargan de asear la jungla de cemento, es un hombre
honesto que no tuvo oportunidades para estudiar y solo
logro culminar el bachillerato, con un embarazo temprano
y sus valores intactos, con el hambre apremiando y muchas
puertas cerradas en la nariz, probó suerte vendiendo dulces
en los autobuses y en cuanta oportunidad de rebusque que
podía, pero no era mucho lo que conseguía; hasta que un
día se abrió una pequeña puerta y encontró en el cuerpo de
aseo de la jungla una oportunidad para sobrevivir y darle lo
necesario a su familia.

“Las jornadas son duras y no es cómodo parquear el carro
y a escasos metros sacar el portacomidas para comer, pero,
lo verdaderamente feo, es ver que muchos me miran con
desprecio, pero eso no importa, no estoy robando a nadie
como si lo hacen los políticos, tengo un trabajo honrado y
sostengo a mi familia, eso es lo que importa”.