
El Frente de Guerra Nororiental (FGNO) del ELN extiende
un abrazo a las comunidades del Catatumbo y la frontera.
Informar al pueblo de la región que el ELN continua con el
desarrollo de operaciones ofensivas contra las unidades de
las ex-Farc, como único objetivo de nuestras operaciones.
Diversas voces han señalado al ELN de la muerte de personas
en el Catatumbo que se cogieron a los planes de desarme,
desmovilización y reinserción pactados entre las extintas
FARC-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos.
No es secreto para el país del fracaso de estos acuerdos
que condujeron a cientos de excombatientes a rearmarse
vinculándose a diferentes grupos que operan en varias
regiones del país al servicio del narcotráfico, bandas, a los
organismos de seguridad del estado, etc.
El frente 33 de la ex-Farc es producto de ese fracasado proceso
de paz, y muestra de ello es que parte de su comandancia y
combatientes son desmovilizados de las antiguas FARC-EP
que fungen como “firmantes de paz” al tiempo que operan
como combatientes o milicianos del 33.
El ELN si bien ha sido critico de lo acordó la ex-FARC con el
gobierno Santos, ha respetado el desarrollo de esos acuerdos
y a los excombatientes que se comprometieron seriamente
con ello desde la legalidad.
Como sucede en varias regiones del país, y para este caso
en el Catatumbo, miembros activos del hoy Frente 33 de
las ex-FARC, siguen registrados como “firmantes de paz” y
recibiendo los beneficios del gobierno producto del acuerdo
de la Habana.
ugaban a dos bandos, por un lado ponían la cara ante la JEP
para recibir prebendas y por otro integraban las filas del 33,
prueba de ello son las armas, logística y cocaína decomisada
en las operaciones contra estos sujetos. Bien conocen los
pobladores de la región las acciones de estos milicianos,
pero desconocidas para los funcionarios y gobernantes que
opinan desde las oficinas en Bogotá e ignoran las realidades
de la región.
El objetivo de nuestras acciones son el grupo armado del
33 de las ex-FARC, sus milicias armadas y su estructura
económica, por tanto los llamados “firmantes de paz” que
han sido dados de baja en las operaciones realizadas, no eran
civiles, sino activos jefes de las milicias y responsables de
las finanzas del 33.
Las Salidas del Gobierno Petro al conflicto en la región.
Mientras “Richard Suárez”, jefe del 33, personaje siniestro
y perverso, aterrizado en la región desde El Caguán para
pretender imponer su ley a las y los Catatumberos, cual
emperador a destiempo, amenaza con venganza y muerte en el
territorio, el presidente Gustavo Petro aterrizó en Tibú para
anunciar “Estado de Conmoción interior y militarización”,
mientras sigue aplazando la firma y la ejecución del llamado
Pacto Territorial por el Catatumbo, acuerdo comprometido
por el Gobierno Nacional y exigido por las comunidades para
que el Estado empiece a pagar la histórica deuda social con
esta zona del país.
Se repite la historia, a un profundo problema social responden
con salidas de guerra.
¡Colombia… para los trabajadores!
¡Ni un paso atrás… liberación o muerte!
Frente de Guerra Nororiental
Comandante en Jefe Manuel Pérez Martínez
Ejército de Liberación Nacional de Colombia
Montañas del Nororiente
Enero 19 del 2025